Nuevas directrices en Salud Mental - OMS

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha lanzado nuevas directrices para apoyar a los países en la transformación de sus políticas de salud mental, alineándolas con los principios internacionales de derechos humanos, y así, restructurar sus sistemas de salud mental.

Estas directrices buscan alinear los servicios de salud mental, promoviendo una atención centrada en la persona, basada en la comunidad, respetuosa de los derechos humanos, de calidad y accesible para todos, y que deje atrás los enfoques tradicionales y coercitivos.

Entre estas recomendaciones se incluyen:

- Proteger y defender los derechos humanos en las políticas y servicios de salud mental.

- Promover una atención integral que considere aspectos físicos, psicológicos, sociales y económicos.

- Abordar los determinantes sociales y económicos que afectan la salud mental, como el empleo y la vivienda.

- Aplicar estrategias preventivas y fomentar el bienestar mental en toda la población.

- Asegurar la participación de personas con experiencia en salud mental en la formulación de políticas.

En la guía se enfatiza que la salud mental no puede entenderse ni abordarse exclusivamente desde la enfermedad o el diagnóstico médico, por lo que debe existir una transición del modelo biomédico al modelo biopsicosocial; llama a derogar o modificar leyes que permiten la internación forzada o tratamientos sin consentimiento, destacando la necesidad del consentimiento informado, respecto a la capacidad jurídica, y participación activa de los usuarios en sus decisiones de tratamiento; recomienda sustituir progresivamente la atención hospitalaria prolongada por servicios comunitarios inclusivos, que respeten la dignidad de las personas; y exhorta a los países a monitorear los resultados en salud mental con base en el respeto de los derechos humanos, destacando la necesidad de sistemas de información más transparentes, accesibles y equitativos.

La OMS espera que esta nueva guía ayude a los países a reformar sus sitemas de salud mental de forma que sean inclusivos, resilentes y equitativos, adoptados a las necesidades y contextos específicos de cada paías, a eliminar prácticas coercitivas como la contención mecánica y la medicación forzada, a aumentar la inversión en programas comunitarios y preventivos, y a garantizar que las políticas públicas sean coherentes con las normas internacionales de derechos humanos. Además, destaca que esta transformación no es solo una necesidad sanitaria, sino una obligación ética y legal.

Lograr una salud mental accesible, digna y respetuosa de los derechos humanos es clave para construir sistemas de salud justos y sostenibles.


Nota completa en:

https://www.who.int/es/news/item/25-03-2025-new-who-guidance-calls-for-urgent-transformation-of-mental-health-policies

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